La gastronomía valenciana posee un contraste muy marcado entre la costa, con sus productos de mar y sus verduras frescas, y la tierra adentro, donde la carne es el rey de la cocina.
El arroz y la paella
Sin embargo, un elemento unificador entre ambas cocinas es el arroz, que se cultiva desde los tiempos musulmanes, y es la base de la dieta valenciana, tanto del mar como de la tierra.
Gracias al arroz es posible la creación de la que sin duda es la mayor proeza culinaria de Valencia y que se ha convertido en uno de los platos más célebres y famosos de todo el mundo: la paella valenciana.
Es un auténtico manjar de los dioses donde el sabor del mar se conjuga con el arroz creando algo único y magnífico que con el tiempo ha producido decenas de variantes.
De hecho, la tradición arrocera de Valencia se debe a toda una constelación de platos que incluyen guisos con chorizo, guisantes, aceitunas o mariscos y su enorme popularidad ha traspasado las fronteras peninsulares ibéricas alcanzando lugares tan lejanos como Tailandia, Argentina o Sudáfrica.
Entradas al paraíso
La cocina valenciana destaca en todas sus vertientes, en especial sus entradas, donde se pone de manifiesto un guiso sencillamente espectacular.
Entre las entradas más populares están sus salazones, sobre todo de bacalao, mojama o huevas con las que se elaboran otros platos como la titaina, el espencat o el esgarraet. Otras entradas son sus exquisitas ensaladas elaboradas con lechuga, tomate, cebolla y encurtidos como alcaparras o aceitunas.
Destaca la producción de quesos tiernos, como es el caso del cassoleta y del blanquet. La producción de embutidos es más abundante, entre ellos la longaniza, la morcilla, la sobrasada y el chorizo.
Todas estas entradas son muy populares y constituyen una auténtica introducción de placenteros sabores para los platos fuertes.
Guisos y salsas
Otro de los platos típicos, que suele consumirse mayormente en invierno, son las famosas olletas elaboradas con arroz, huesos, carne de cerdo, legumbres y morcillas y también los cocidos de pelotas, plato típico navideño valenciano, y los pucheros.
Valencia es fecunda en salsas gracias a su afamado aceite de oliva y al ajo, ingredientes básicos de muchas de sus creaciones y que sirven para condimentar una gran cantidad de platos.
Cocas y los dulces
Además de sus exquisitos arroces y guisos, Valencia destaca por la elaboración de sus cocas, unas tortas planas de masa de harina que pueden ser saladas o dulces y que suelen estar rellenas de atún o tomate.
En cuanto a la repostería valenciana la influencia de la cultura árabe es más que notoria en la utilización de miel y almendras en abundancia, en especial en el turrón.
Otros dulces son las cascas hechas con almendras molidas, huevos, azúcar y yema confitada, ralladura de limón o naranja y merengue. La casca se consume generalmente el Día de Reyes.
La lista de dulces es tan larga como deliciosa e incluye el arnadí, un exquisito pastel elaborado con almendra y calabaza, también los rosigones, los orelletes y las almojábanas. También son muy populares las monas y los panquemados que suelen consumirse generalmente durante la celebración de la Pascua. Y no podemos olvidarnos de los pasteles de batata, un dulce tradicional de la Navidad.
Refrescantes bebidas valencianas
Valencia también se destaca en la elaboración de bebidas refrescantes para los meses de verano siendo la más popular la horchata de chufa, la cual se bebe bien fría, líquida o granizada.
También está la conocida agua de Valencia, un exquisito cóctel cuyo origen se remonta a los años 50s y se prepara con zumo de naranja y vodka o en su defecto ginebra.